14 de febrero de 2010
Familia Espiritual:
La idea es lo intermedio. Si no tengo familia , si no tengo casa propia ,tengo auto pero no manejo ,tengo unas hectáreas de tierra con una casa que se está viniendo abajo , pero estoy solo/a y ya no puedo ocuparme de ella… ; en fin los motivos pueden ser y son infinitos ; la gran pregunta es : ¿Cómo cambiar esto? ¿ se puede? “SÍ”, aunque no lo crean es posible; se requiere contar con algunos ingredientes , sin los cuales sería imposible comenzar a darle forma .
1º ) AMOR
2º ) ALEGRÍA
3º ) FE
4º ) CONFIANZA EN UNO MISMO
5º ) COMPARTIR
6º ) GENEROSIDAD
7º ) TOLERANCIA
8º ) COMPRENSIÓN
9º) COM-PASIÓN
10º ) VOCACIÓN DE SERVICIO EN COMUNIDAD
Con todos estos ingredientes ya tenemos avanzado un 80% de este proyecto, sólo nos falta encontrarnos. Está aquel que tiene las hectáreas y hoy ya ni va, porque no tiene cómo ni/o con qué.
El ó la que tiene el vehículo y no sabe, ó no puede manejar; los que queremos emprender algo - ya que nacimos emprendedores - y sabemos el cómo pero no tenemos dónde realizarlo. Por eso, es cuestión de aunar lo que cada uno tiene (espiritual, intelectual y material), para que, de esa manera, se pueda conformar una FAMILIA…un LUGAR.
En “Nuestro Lugar” por ejemplo: podríamos tener una ó dos hectáreas de aloe , sembrar aromáticas , preparar licores , dulces artesanales ,tinturas madre, plantar árboles frutales, nogales… ,con lo que no sólo nos estaríamos ayudando a vivir mejor ,sino que estaríamos dejando el terreno preparado para las nuevas generaciones. Sin ser apocalíptico, vemos a diario lo que está sucediendo con el clima, que no hemos sabido cuidar. Entonces, ¿no será que ha llegado el momento de poner todos juntos nuestro aporte y empezar a recrear otra forma de vida? Se “PUEDE”, pero no tenemos que seguir pensando que todo tiene que venir del Estado. En nuestro país hay créditos para emprendimientos, pero si eso no fuera posible, hay países que sí lo hacen para este tipo de propuestas.
¡Creo, firmemente, que se puede y que éste es él tiempo! Es sólo una cuestión de atreverse a dar …
El SALTO CUÁNTICO
Que mejor en esta etapa de nuestra vida, que tenemos mucho por ganar y absolutamente nada que perder. El perder tal vez ya nos pasó antes ó nos esté pasando ahora, tal vez porque nos paralizo el miedo, la soledad… En definitiva, nos dejamos ganar por el desaliento, por pensar que ya es tarde y no nos ATREVEMOS a darnos otra oportunidad. ¿Ahora se entiende lo de los “INGREDIENTES”?
No sé si ésto lo podré compartir con alguien, si alguno lo leerá, pero esto no es lo más importante. Lo IMPORTANTE es el AHORA, el HOY, y me atreví a plasmarlo, a darle forma. ¿Qué importa si no llego concretar lo que sigue? Alguien revisará mi computadora y lo encontrará y seguramente servirá de inspiración a otro que, no dudo, lo mejorará y esa es la idea, ir construyendo desde cada uno y entre todos… ¡UN MUNDO MEJOR! En el gran escenario de la vida dejemos de ser meros espectadores y comencemos a ser actores participativos, comprometidos con lo que pasa en el mundo ¡!! Y no encogiéndome de hombros diciendo… y yo… que puedo hacer…, a mi edad… Sí, a tú edad y a la mía! ¡SÍ! Tenemos la obligación de “VIVIR”, de cuidarnos, de no convertirnos en una carga para nadie. Llegar a grandes no es triste, es vivir en plenitud, es pensar que puedo aportar y ”NO” en lo que me pueden dar; por eso los diez puntos mencionados al principio.
Amarnos y amar la vida no significa aferrarnos a nada. Estamos de paso y solamente somos administradores de los bienes y dones que a cada uno nos fueron dados. No importa que religión o filosofía practiquemos, lo que interesa es como actuamos con nosotros y con los demás! No juzgar, no criticar… Si pusiésemos esa energía, esa fuerza para amar, para crear, ¡Dios! – cuánto lograríamos. Creemos que para eso sí sirve él paso de los años, y en tanto no sepamos hacer un “CAMBIO” en NOSOTROS y no en los OTROS, todo seguirá igual ó peor.
Estamos asistiendo a un gran cambio, al parto de una nueva “ERA”, de una nueva humanidad, del verdadero Ser-humano y somos partícipes de ese nuevo alumbramiento, por lo que cabe preguntarnos: ¿estoy contribuyendo ó sólo lo hago para criticar? Si es así, seamos sinceros con nosotros, no es que todo está mal… Preguntémonos: ¿qué hago “YO” para mejorar, para aportar?
Comencemos por “AMAR”, por la alegría de “SER”, de “ ESTAR”, de perdonarnos y perdonar y entonces, con júbilo en él corazón , permitirnos “ VOLVER A COMENZAR”
De niña me dijeron que debía ser fuerte como un roble. Los años me enseñaron, que era mejor ser flexible como él junco, que se dobla ante los embates, pero vuelve a erguirse ni bien estos pasan.
